ENTREVISTAS: JEFERSON SANTOS

Persistir en tiempos difíciles

Desde que incursionó en la oportunidad, Jeferson Santos atravesó diversos obstáculos. Sin embargo, continuó adelante, siempre hacia sus sueños. “Vas a vencer pero primero la vida te enseñará a ser fuerte”, fue su lema todos estos años.

Jeferson nació en el municipio de Santo André en Sao Pãulo. Allí fue criado y, según nos cuenta, veía a sus amigos perderse en las drogas y haciendo cosas equivocadas: “Muchos de ellos fueron presos y algunos terminaron perdiendo la vida por tonterías. Como estos eran los ejemplos que veía durante mi infancia, tenía todo para ser como ellos, es decir, era muy probable que me perdiera en la vida y nunca llegara a ser alguien exitoso”. Pero fue dentro de su casa en donde descubrió a dos personas trabajando y luchando todos los días: su padre Pablo y su madre Valderice, “supe entonces que tenía que dar lo mejor para ellos”. Sin embargo, recuerda, por falta de oportunidades intentó encontrar medios más fáciles.

De esta manera, con 18 años buscó ser “MC” (cantante de funk): “Tenía el pelo verde, piercing, cortes en las cejas, y hábitos y estilos muy diferentes de lo que se considera normal”. Mientras tanto, relata, también trabajaba en un supermercado en donde se quedó algunos años, sin crecer y sin ganar dinero. Al final, lo echaron por justa causa: “Me quedé 6 meses desempleado buscando otra oportunidad, pero era difícil pretender que contraten a alguien que había sido despedido con justa causa. No obstante, un día por Internet vi el anuncio de una vacante. Fui a la entrevista y desde ese día no olvido los momentos que pasé”.

Fue así como, con tan sólo 20 años, entró en la oficina de Santo André: “Me encontré con gente bien vestida, entusiasmada y hablando súper bien. En un principio, me pareció extraño pero era eso o salir de nuevo para buscar trabajo”. Pronto comenzó su entrenamiento y se acuerda que, los primeros días, le resultó difícil adaptarse, “pero fui creciendo y antes del mes ya era supervisor”.

Pese al rápido éxito que tenía en ese entonces, relata que no había dejado atrás la idea de ser cantante. Sin embargo, en una reunión que tuvo con su líder Israel, debió escoger: “Me dio dos opciones, ‘MC’ o un empresario exitoso. Decidí dejar baladas, amigos, hábitos y muchas cosas de lado para dedicarme a liderar gente. En ese momento, percibí que yo tenía que ser un ejemplo de transformación”.

Además, nos menciona que su primer equipo fue de siete personas, pero “por no saber manejarlas acabé perdiéndolas completamente”. En su  segundo equipo de diez personas, considera que “era inmaduro, estaba aprendiendo y no conseguí mantenerlo. Monté mi tercer equipo alrededor de quince personas y fue con ese equipo cuando me convertí en asistente después de ocho meses”.

Jeferson reflexiona sobre esos días en los cuales vio gente creciendo, teniendo resultados, cambiando de realidad y, también, piensa en la contraparte: gente que se perdió en el camino, desistiendo de sus sueños. Por esta razón, nos remarca: “Persistir es uno de los secretos para lograr el éxito, para tener lo que quieres, para lograr tus metas, objetivos y sueños. Tendrás que pasar por barreras, dificultades y, principalmente, ser muy fuerte, hacer las cosas con voluntad, amor y mucha fe. Sólo así los resultados aparecerán”.

 
Asimismo, hace hincapié en la importancia del primer paso: “Puede ser corto pero tiene que ser firme, lo tienes que hacer valer. Y sobre todo, debes tener en claro que eres el primer y único responsable de tu éxito. Si quieres un futuro mejor, tienes que ponerte en acción, ya que no habrá nadie que lo haga por ti”.

Persistir en tiempos difíciles, ya sabemos, no es para todos, “como siempre algunos desisten en el camino. Todos pasamos por tiempos complicados en la vida. Lo importante es saber que toda tempestad es pasajera y que siempre nos dejará lecciones que nos harán crecer”. Esta fue la actitud que, nos dice, siempre quiso mostrar a su familia: “¡Tener éxito sí es posible! De cada uno de nosotros depende lo que queremos ser. Si yo desistía en aquellos años, hubiese sido un fracasado por el resto de mi vida. Pero desistir nunca es la opción, eso es para los débiles. Y los débiles no tienen éxito”, sentencia.

De este modo, después de un tiempo y con 21 años, asumió el liderazgo del equipo de Santo André: “La responsabilidad había aumentado y la realidad, cambiado. Allí, realmente, me di cuenta de que, por mi trabajo y mi esfuerzo, podría cambiar de vida. En ese momento, el equipo era de 30 personas, pero el contexto no era mío, era de Israel, así que tuve que renovarme”.

Durante ese proceso, recalca, perdió a algunas personas en muy poco tiempo, pero fue con la persistencia y manteniendo los pies en el suelo cómo consiguió revertir la situación: “Encontré la forma, capacité, crecí junto a mi equipo, dejando a Santo André en la cima. Si eres humilde, si estás siempre para los demás, motivando, enseñando y aprendiendo juntos no hay manera que las cosas vayan mal" Y nos recuerda la frase de Michael Jordan: "El talento gana juegos, pero sólo un equipo gana campeonatos”.

Tras un año liderando la oficina, hoy forma a sus primeros líderes:  Jeferson L., quien “creyó en mi liderazgo, confió en mí y ya está a un paso de partir con su propio equipo y también Richard S. Convertirme en empresario fue muy bueno, pero, formar uno es mejor todavía”, expresa.

Define su presente en 3 años de desarrollo, un equipo maravilloso y motivador, y progreso continuo: “Estoy muy feliz por lo que viene sucediendo en mi vida. Gracias a Dios, mi padre y mi madre están bien. Las cosas han cambiado en casa. He realizado algunos de mis sueños y todavía tengo muchos más por realizar. Siempre quise tener esta calidad de vida, ayudar a las personas y mostrarles que todo es posible. En 2018, seguiré formando nuevos líderes y otros 2 equipos más”.

Por último, agradece a todos aquellos que forman parte de este crecimiento: “Principalmente a Israel quien me lideró, por el ejemplo que fue para mí, por toda la paciencia de formarme y hacerme ser el hombre que soy hoy. A Alessandro R., quien pasó varios momentos conmigo aconsejándome, mostrándome un camino victorioso. A Jeferson L. que siempre estuvo a mi lado. A Raúl, Gerardo y  Mauricio, siempre gracias. Y por supuesto, agradezco a todo el equipo de la oficina de Santo André por la alegría que tienen de estar aquí y acompañarme todos los días”.


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